“Los colores que llevamos hablan por nosotros, incluso en los juicios” según Regina Ascanio, asesora de imagen.

CIBERSEGURIDAD
22 septiembre, 2016

[mk_page_section bg_position=”center center” bg_repeat=”no-repeat” min_height=”50″ padding_top=”0″ padding_bottom=”0″ sidebar=”sidebar-1″]

[mk_image src=”http://viguerasycarrillo.com/wp-content/uploads/imagen-blog-post01.png” image_size=”full” align=”center” margin_bottom=”0″]
[/mk_page_section]

“Por ejemplo, las tres juezas del caso Nóos suelen combinar los colores negro, de la toga, con el blanco de sus camisas. Esa combinación está proyectando, subconscientemente, que son la máxima autoridad en ese proceso y no hay la menor duda de que lo son”.

Regina Ascanio tiene experiencia en el mundo del derecho, de los negocios y de la política, campo, este último, en el que está especializada; y muy en concreto en la dirección de campañas electorales. Sus mentores fueron César Martínez y Daniel Ureña, asesores de George Bushcuando era presidente.

“Pensamos que nuestro mundo lo rige la razón, que somos ciento por ciento cerebrales. Y no es cierto. En los años sesenta el profesor de psicología de la UCLA, en Estados Unidos, hizo un estudio que todavía hoy sigue siendo vigente: el 93 por ciento del mensaje de lo que comunicamos se percibe a través de los gestos, el tono de voz, la ropa y su color, y el 7 por ciento restante corresponde a lo que decimos, las palabras. Conclusión: somos muy visuales”, explica Ascanio.

De acuerdo con esta conocida asesora de imagen, “los colores son muy importantes, porque emiten vibraciones y las personas reciben esas vibraciones. Por ejemplo, la combinación de rojo y negro proyecta agresividad, violencia. También se cree que el negro es un color que le va bien a todo el mundo; no es cierto. Hay tipos de personas que, por sus ojos, su cabello y su piel en negro no les favorece”.

En opinión de esta asesora de imagen, los colores que llevamos impactan a nivel subconsciente en las personas con las que nos rodeamos. “Porque si te ves bien y te sientes bien, esto se traduce en una mayor seguridad personal. Estás en armonía y aumenta energía, y los que te rodean lo perciben. También se pueden utilizar para lo contrario: para hacer que el acceso a nosotros sea más difícil”.

CÓDIGOS DE VESTIMENTA

Cada profesión tiene códigos de vestimenta diferentes. “Por ejemplo, Apple tiene un código de vestimenta similar, pero distinto a Microsoft. Y lo mismo ocurre con los despachos de abogados españoles. Un abogado de Cuatrecasas no viste igual que otro de Garrigues o de Uría o Menéndez, por poner algunos ejemplos. Hay diferencias sutiles que sus miembros asumen, dependiendo de cual sea el bufete. Porque los clientes esperan eso”.

“El problema reside en que la mayor parte de las veces los abogados -y las abogadas- no saben cuál es el traje y el color que más les puede favorecer. En ocasiones se ponen cualquier cosa y eso reduce sus posibilidades de obtener lo que quieren”, relata Ascanio.

Para esta experta, en cuestión de colores y de ropa, no hay soluciones generales para todos: “Porque cada persona es única. Yo, a mis clientes, les hago un estudio, analizo cómo son físicamente, escucho cuáles son sus objetivos profesionales, qué es lo que quieren conseguir, y, a partir de ahí, hago mi trabajo. Con cambios pequeños y sutiles se pueden hacer grandes cosas, se lo aseguro”.

¿Y cuál es el color más adecuado, para el campo de la abogacía? “En mi opinión, el color ‘político’, mejor, es el gris. Pero no el gris en general. Depende mucho del tejido que elijamos”, añade.

“Lo mismo ocurre con el tipo de corbata, del escenario en el que vaya a actuar la persona, y de su rol. Si actúa como abogado defensor o como acusación particular o popular. Y si es un juicio penal o laboral. En los laborales se ven más los colores tierra, marrones; colores que no son aconsejables en la jurisdicción penal”, agrega esta asesora de imagen.

Regina Ascanio aconseja a cada uno cuidar su imagen. “Porque al cuidar mi imagen, estoy diciendo que cuido mi casa, mi familia, mi trabajo. Que cuido de lo que hago. Que soy una persona sensata en la que se puede confiar, porque ese es el santo grial de cualquier abogado: la conquista de la confianza del cliente”.

FUENTE: elconfidencial.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

LLamar ahora